Sigue en Sushita, tendríamos que corregir en nuestro propio titular. Siempre estuvo ahí. En cualquier de sus locales, un amplio abanico de referencias donde no hay opción mala ni criticable. Sólo sujeta al gusto del comensal. Desde entrantes que de un bocado conquistan, como los nigiris, hasta platos más elaborados como los noodles con setas y trufa. Hasta la vajilla by Eugenia Martínez de Irujo embelesa por un diseño y color que incrementa el placer gastronómico. Porque sentados a la mesa, lo que percibe cada sentido cuenta.