Imperial como el bao, pero también como la carta. De ahí que aunque lo llamativo, el gancho más que justificado –no es sólo tamaño y forma de comerlo, sino también cantidad- sea el Bao Imperial, el resto de la carta denota maestría en los bollos chinos. Los Xialong Bao, los Shenjiang Bao, arroces, tallarines, pollo coreano…todo está exquisito y permite que comensales de perfiles muy diferentes se junten para una completa y deliciosa experiencia asiática.