Da igual si emplean CGI en los enanitos -para luego colocar un actor con enanismo en los nuevos "bandidos"- o colocan una guardia real con blancos, negros, chinos y latinos forzando una diversidad poco creíble. Tampoco importa que la malvada reina sea más hermosa que Blancanieves ya que la mayor belleza de ésta nunca trató sobre la estética. O que el final sea diferente. Disney siempre sabrá imprimir esa magia en sus películas para que, críticas y taquilla aparte, una de sus películas sepan cómo divertir y maravillar a golpe de extraordinaria factura audiovisual. Blancanieves y los siete enanitos -estos siguen siendo animados- regresa casi como merecido tributo al primer Clásico Disney.
Rachel Zegler y Gal Gadot están soberbias, sublimes. Son la mejor princesa olvidada y reina malvada que podíamos imaginar tras verlas, y quizá también sean las que soportan una película que basa su potencia en la puesta en escena. Canciones y números musicales son multitudinarios y pegadizos, aunque bien es cierto que los enanitos, con o sin CGI, son formidables desde su primera hasta su última aparición -todo um homenaje a la atracción de Disneyworld Orlando- con un plausible añadido al personaje siempre querido de Mudito.
Cierto es que desmerece algo al personaje original todo el arco del nuevo "no príncipe" en ese también forzado empoderamiento de la mujer...se nos queda algo fuera todo esto de ser el líder de unos bandidos o rebeldes contra el absolutismo de la reina. Pero sí está bien resuelto un final en el que una princesa se convierta en reina. La lógica que aplastaba aquel príncipe casi 30 años mayor que Blancanieves que la rescataba con un beso y un caballo.
Así como yacía la protagonista lo hacía un servidor en las butacas reclinables de Cinesa, cuya rama Luxe siempre es garantía de comodidad. Y la vuelta de tuerca está en IMAX, versión disponible para esta Blancanieves 2025. Como en casa, pero con pantalla gigantesca y sonido profesional. Salas premium con amplio abanico de opciones gastronómicas pero tranquilo... no hay manzana ;)
Más información en la web de Cinesa.
Jesús Clemente Rubio